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VantAr Escribinos

Asistente por WhatsApp · Desde el plan Despegue

El asistente que atiende tu WhatsApp cuando vos no podés.

Entiende para qué te escriben, pregunta lo que hace falta, propone un turno de tu agenda y te manda la ficha del caso. Y cuando la conversación se pone seria, corta y avisa a una persona.

Esto es lo que pasa mientras vos hacés otra cosa.

Elegí una situación y mirá los dos lados a la vez: lo que ve tu cliente, y lo que te llega a vos.

Asistente en línea

Lo que te llega a vos

El asistente responde, entiende y agenda. No cierra ventas ni reemplaza a una persona. Cuando hace falta alguien de verdad, deriva y avisa.

Son dos, y hacen cosas distintas

Un asistente para el que mira tu página. Otro para el que te escribe.

Están separados a propósito. El que entra a tu sitio todavía está averiguando y necesita que le expliquen; el que te escribió al WhatsApp ya se decidió a preguntar y lo que necesita es que alguien le tome el caso. Pedirle las dos cosas al mismo asistente termina en uno que hace las dos a medias.

En tu página

Guía al que está mirando

Le explica qué hacés, le contesta lo que pregunta sobre tus servicios y lo lleva a la parte de la página que le sirve, en vez de dejarlo leyendo solo hasta que se va. Trabaja con lo que dice tu sitio y no se sale de ahí.

Va en los tres planes

En tu WhatsApp

Entrevista, califica y agenda

Atiende al que ya te escribió. Entiende para qué te escribe, pregunta lo que hace falta para saber si el caso te sirve, propone un turno de tu agenda y después te manda la ficha con todo lo que la persona contó.

Va desde el plan Despegue

Cuando alguien escribe

Lo que pasa entre el mensaje y el turno en tu agenda.

  1. 01

    Saluda y dice qué es

    Contesta apenas entra el mensaje, sea la hora que sea, y se presenta como asistente. No se hace pasar por vos.

  2. 02

    Entiende el motivo

    Arranca de lo que la persona ya escribió. Si el primer mensaje ya dice qué necesita, no lo vuelve a preguntar como si no lo hubiera leído.

  3. 03

    Pregunta lo justo

    Las preguntas que hacen falta para entender el caso, de a una y en orden. No le hace un interrogatorio: nadie contesta un formulario por WhatsApp.

  4. 04

    Propone un turno

    Mira tu agenda, ofrece horarios que están libres de verdad y deja el turno cargado. Si esta semana no hay lugar, lo dice y ofrece la que viene.

  5. 05

    Te manda la ficha

    Quién es, qué necesita, qué urgencia tiene y qué quedó agendado. Es lo que en la demo de arriba aparece a la derecha.

Cuando tiene que cortar

Hay conversaciones que no las tiene que seguir un asistente.

Es lo primero que se configura, antes que cualquier respuesta. Estas cuatro situaciones lo sacan del guion:

  • La persona escribe enojada, o cuenta que ya reclamó antes y nadie le contestó.
  • Pide hablar con alguien. Ahí no insiste ni intenta resolverlo igual.
  • El caso trae una urgencia real encima (una fecha, un plazo, algo que se cae hoy).
  • La consulta se sale de lo que le cargaste y no tiene con qué contestarla.

En cualquiera de esas, el asistente deja de conducir la conversación y te avisa. La conversación queda marcada, te llega el aviso con el número, con lo que la persona dijo y con el enlace al chat entero, y a la persona le confirma que ya avisó. No promete un horario que vos no le diste, ni dice que la vas a llamar enseguida para sacársela de encima. Es el tercer caso de la demo de arriba.

Los límites

Hace tres cosas. Estas otras tres no las hace, y no es que falten.

Lo que hace

  • Responde lo que preguntan sobre tus servicios, tus horarios y cómo trabajás.
  • Entiende el caso y lo califica: si te sirve, si corre, si ya es cliente tuyo.
  • Propone un turno de tu agenda y lo deja cargado.

Lo que no hace

No cierra ventas.

Deja la conversación lista y el turno puesto, pero el sí final lo dan las personas hablando. Para eso estás vos.

No da asesoramiento profesional.

No opina sobre el caso, no diagnostica y no dice qué le conviene hacer a nadie. Eso lo hace un profesional, con nombre y con responsabilidad encima.

No inventa.

Si no le diste un precio, un horario o una fecha, dice que no lo tiene y te pasa la consulta. Nunca completa un hueco con algo que suene bien.

Lo que se configura de tu negocio

No viene con respuestas puestas.

Antes de atender a nadie, se le carga cómo trabajás vos. Sale de una charla y de lo que ya está escrito en tu página.

Tus servicios
Qué hacés, qué no hacés, y qué de todo eso querés que cuente por WhatsApp.
Tus horarios
Cuándo atendés, cuándo no, y qué contesta cuando está cerrado.
Tus preguntas frecuentes
Las que contestás todos los días, con tus palabras y no con las nuestras.
Tu agenda
Qué turnos existen, cuánto duran y con cuánta anticipación se sacan.
Cuándo cortar
Qué temas no toca y en qué casos te tiene que avisar a vos enseguida.

Cómo arranca de verdad

Las primeras semanas resuelve una parte, y el resto lo corregís vos.

Al principio contesta bien lo que se parece a lo que le cargamos, y lo que se le va te lo pasa a vos. Vos leés esas conversaciones, nos marcás qué contestó mal y qué había que contestar, y eso queda cargado. Con las semanas empieza a resolver solo cosas que en la primera semana derivaba.

Quien te promete que reemplaza a una persona desde el día uno, miente. Preferimos que sepas cómo es la curva antes de pagarla, y no en el mes dos.

Antes de que preguntes

De estas cuatro, una sola es un sí.

¿Me sirve si contesto rápido y no se me escapa nadie?

No. Si atendés vos y llegás, esto te suma poco y te cuesta plata todos los meses. Sirve cuando te escriben fuera de hora, cuando estás con un cliente adelante, o cuando la mitad de los que preguntan no iban a comprar nunca y igual te comen la mañana.

¿Se hace pasar por mí?

No, y no es una opción que ofrezcamos. Se presenta como asistente en el primer mensaje. Hacerlo pasar por vos funciona tres mensajes, hasta que alguien pregunta algo que no puede contestar y se siente engañado. Eso te lo cobra a vos, no a nosotros.

¿Puedo usar el número que ya tengo?

Sí, y conviene saber qué implica antes. Ese número pasa a estar conectado al sistema y deja de usarse desde la aplicación del celular como hasta ahora. Por eso muchos prefieren dar de alta uno nuevo para la atención y dejar el suyo para los clientes de siempre. Lo decidimos juntos antes de tocar nada.

¿Y si me escriben por Instagram?

Este asistente atiende WhatsApp, y el de tu página atiende la página. Sumar Instagram y Facebook es otro plan, el de Potencia, y te lo decimos antes de que lo pagues, no después.

Contanos cómo te escriben hoy y te decimos si esto te sirve.

Con saber cuántos mensajes te entran por semana y qué te preguntan, alcanza para responderte. Si te alcanza con contestar vos, te lo decimos.

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